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Alfabeto Griego Maligno: Pi

Publicado por Trablete a las 01:38 en ,
¿Qué decir de pi que no se haya dicho ya? La letra más conocida del alfabeto griego fuera de los círculos matemáticos también tiene su lado maligno, por supuesto. Por eso estás leyendo esto, no porque sea el turno de pi color rosa, brillitos y alas de mariposa.

Supongo que cuando me enseñaron el concepto matemático, quedé intrigado con aquello de que tenía infinitos decimales. Lo que seguro no me enseñaron fue algún método para calcular decimales; recordaría haberme puesto a calcularlos, cosa que seguro habría ocurrido. Hubo un señor (William Shanks) que gastó parte de su vida en calcular decimales a mano, hasta 707, pero se equivocó a partir del 508 y, claro, a partir de ahí todos estaban mal. Pues seguro que a mí me hubiese ocurrido algo parecido de haber sabido calcularlos.

De entre los hechos curiosos de pi, la que me parece más curiosa es la de la relación entre la longitud de un río, y su distancia en línea recta desde su nacimiento hasta la desembocadura. Otras, que los dígitos de pi que son necesarios para una precisión más que suficiente son unos pocos, muchos menos de los que me sé de memoria, o que Albert Einstein nació el día de pi (14 de marzo, 3/14 para los anglosajones).

Hace tiempo que conocí esta página que te permite realizar búsquedas de secuencias de números en los doscientos primeros millones de decimales de pi, devolviendo la posición en la que ocurre, y los dígitos que la rodean. También permite saber qué números hay después de una posición dada. Superútil para quitarte a pesados de en medio:

  • Pesado: ¿y qué edad tienes?
  • Tú: pues la que aparece en la posición 21.750.781ª de los dígitos de pi
  • Pesado : ¿¡!?
  • Tú: Sin contar el 3, claro.

Bueno, hablemos de malignidades alfabeticias: En el momento que hice el dibujo, había leído un libro de caligrafía que explicaba la manera de dibujar pelo de animales con acuarela, así que me dio por hacerle pelo a la pi maligna:


Me quedé bastante contento con el resultado, está en mi podio particular de las letras malignas, aunque las caras no se me den nada bien. Por aquella época, un amigo me pidió que le hiciera un ornitorrinco en forma de pi, y así salió. Seguro que le da ternurita volver a verlo:


Mi Propio Pastito Interior